Madrid – Galicia, en los dos sentidos
La ruta gallega tiene para nosotros algo especial: la A-6 pasa literalmente junto a nuestra base de Galapagar, así que el viaje a Galicia empieza en nuestra puerta. Son unos 600 kilómetros hasta A Coruña o Vigo, que organizamos con carga un día y entrega al siguiente. En ambos sentidos, y con mucho retorno: gallegos que vuelven a casa después de años en Madrid es de lo más repetido de este corredor.
Cubrimos las ciudades —A Coruña, Vigo, Santiago, Pontevedra, Ourense, Lugo, Ferrol— y también el rural: aldeas y parroquias donde el acceso del camión hay que pensarlo, y donde muchas veces la solución es un vehículo menor de apoyo para el último tramo.
Cómo viaja tu mudanza
Sin trasbordos, fechas por escrito y el embalaje del norte: film y protección impermeable, que en Galicia no se negocia. En los cascos históricos —Santiago sobre todo, con su zona monumental peatonal— gestionamos los permisos de cada ayuntamiento.
Si tu destino es una aldea o una casa de pueblo, dínoslo con la dirección exacta: confirmamos el acceso, y si el camión grande no llega bien, organizamos la lanzadera con vehículo menor. Queda todo decidido y presupuestado antes del día de la mudanza.
Qué incluye
Embalaje profesional, desmontaje y montaje de muebles, carga y descarga con protección de zonas comunes, transporte con anclajes y mantas, colocación en destino y retirada de embalajes. Personal propio en origen y destino, precio cerrado por escrito en menos de 24 horas y seguro de transporte incluido.
De qué depende el precio
En la ruta Madrid – Galicia el presupuesto se calcula con cuatro factores: el volumen de la mudanza (los metros cúbicos reales, que estimamos con tu vídeo o inventario), la distancia (unos 600 km), los accesos en origen y destino (planta, ascensor, distancia del portal al camión) y los servicios que incluyas, como el embalaje completo o el desmontaje de muebles. Con esos datos te damos una cifra cerrada por escrito en menos de 24 horas — y esa cifra es la que pagas.
Consejos para preparar esta mudanza
Si tu destino es una aldea o una parroquia, mándanos la ubicación exacta desde el principio: confirmar el acceso del camión —o preparar la lanzadera con vehículo menor— con antelación es lo que hace que el día de la mudanza no haya sorpresas. La lluvia no es problema: el embalaje impermeable va de serie.